Cuando no puede, suele querer.
Era uno de sus rasgos más característicos; junto con la tozudez, el pesimismo, la (auto)exigencia o la intransigencia.
Se preguntaba de vez en cuando, mientras se miraba los dedos de los pies, si todo aquello era alguna nueva función de algún espectáculo al que no le habían invitado. Sí... Solía autoescribirse notas de ánimo en su pared, mandarse sus propias felicitaciones y de vez en cuando se permitía alguna que otra cerveza a su salud. Todo para no perder los malos hábitos, por miedo a encontrarse alguna vez con alguien que le hiciera abandonar su monotonía y que le señalara con el dedo cada esquina donde quisiera besarla.
Sí sí. Así de simple, así de fácil.
No hay comentarios:
Publicar un comentario