domingo, 20 de febrero de 2011

Hoy me he subido al tranvía llamado deseo para tener una vida con semáforos en verde y sin besos baratos.


miércoles, 16 de febrero de 2011


Le miraban perplejos. Nadie se le acercaba, porque todos le temían. Él se despertaba cada mañana sin apenas dormir. Le llamaban loco, pero él era sólo valiente. Desnudo, salía cada noviembre a ver a las flores deshojarse. Arte, le llamaba. La rosa a la azucena. El cardo al zarzal… Todos desnudos al final.
Pero él iba más allá. Continuaba desnudando hasta verle el esqueleto a la ciudad. Relojes sin minutero, muros sin ladrillo, películas sin final…Y cuando consiguió que sólo quedaran la noche, los cuentos, el tacto y las miradas. Ese día, se fijó en como los demás le miraban.
Alguien le encontró agonizando, y con el corazón sangrando. Mirándole a los ojos le dijo: -La revolución está en el arte.- Untó su dedo en la llaga, y pintó su nariz de carmesí. Murió en una carcajada.

lunes, 14 de febrero de 2011

- Eres el hombre perfecto.
- Estás totalmente equivocada. Si hay alguien débil en el mundo, ése soy yo.
- Eso es lo que he dicho. Eres el hombre perfecto.
- ¿Cómo puedes ser tan buena?
- No es que sea buena, es que tú eres lo mejor que me ha pasado en los últimos 21 años.
- No creo que sea yo ése del que estás hablando, no puedo serlo.
- ¿Estás seguro? Ya sé que no eres siempre perfecto. Sé que tienes montones de problemas, defectos, imperfecciones, ¿quién no los tiene? Yo estoy encantada con tus defectos, estoy enamorada de tus imperfecciones, tus imperfecciones para mí son estupendas (...) Sé que la mayoría de las chicas se arrodillan desesperadamente ante la belleza, es lo que ven, lo único que quieren ver pero yo no soy así. No solo veo la belleza. Me enamoro de otras muchas otras cosas. Amo lo que no es perfecto. Así es como soy.

Cualquier tío con dos dedos de frente habría ido tras ella después de haber oído aquello. Él no se movíó. Bueno, fue el tren quien se movió. Y él dejó que lo hiciera.



martes, 8 de febrero de 2011

Una necesidad de escribir ya, tan pronto...

Escribir para no decir nada, como de costumbre... quizá escribo para aliviarme, vaciar un poco mi pequeño corazón...
No sé nada, no sé nada más. Me pierdo en mi pequeño mundo... Pero es necesario que pare de quejarme así, si me leeis pensareis que ya he vivido los peores males del mundo... 
En el fondo soy feliz, tengo que parar de dramatizar tanto todo... desde que algo no va tan bien como yo esperaba, entonces parece que todo mi mundo deja de girar... Periodo de dudas, de tomas de conciencia, de miedo, de lágrimas, de felicidad, de alegría, de risas alocadas, de amistades que se refuerzan, de otras que tocan fondo,de otras que se forman, de amor, de incertidumbre... 
Tan solo ganas de vivir inocentemente la vida cerca de las personas que siempre están ahí... 
Quizá me esté lanzando demasiado rápido a un precipicio, lanzándome a donde no debería; creo que acabaré por hacerme daño, creo que la caída será terrible, pero me gusta tomar riesgos... Mi mente sigue llena de líneas, con las que podría crear un diario íntimo en el que expondría todas las gilipolleces que pasean por mi corazón...
Y veo desfilar lentamente mi vida, mis sueños por la ventana, los atraparé, están al alcance de mis dedos, no tengo más que estirar la mano... ¿me tenderàs tú la tuya?



lunes, 7 de febrero de 2011

C'est la vie

Supongo que aquello formaba parte de la historia.
Aprender a entender frases sin comprender las palabras. Aprender a escuchar respiraciones, a compartir silencios, a alimentarme a base de conversaciones.
A saber que había momentos que no necesitaban traducción, de esos que te ponen los pies en el suelo y te atan a la realidad.
Será otro, pequeña, otro que guardaré en el cajón de personas olvidadas, en la sección ‘no le importabas’. Hará de nuevo preguntarme cómo (se) me recuerda, qué tal (se) me olvidó. 

Volveré a escribir pequeños delirios, pequeñas historias, tendré nuevos protagonistas, ya sabes, esas cosas que un día fueron suyas.

Era(s) todo lo que no podía escribir.




martes, 1 de febrero de 2011

Así es esto de los blogs.


No te creas que leyendo esto vas a saber quien soy. Para eso hay que oír, ver, sentir, oler y tocar a alguien. Y tener mucha suerte. Si algún día haces cualquiera de esas cosas, salúdame.
Dí que me adoras, que me odias, que me quieres, que te quieres ir a la cama conmigo, rómperme los dientes. Lo que te dé la real gana. Mientras no cuchichees a mi espalda, ni me des palmadas, ni me señales, porque realmente leyendo esto solo vas a saber lo que yo quiero que sepas.